Cuando bailamos expresamos muchísimos sentimientos, como belleza, felicidad, miedo, rabia, angustia, dolor, etc.
Desde sus inicios, el hombre ha tenido la necesidad de expresar sus necesidades y sentimientos no solo a través del lenguaje hablado, sino también con gestos y movimientos corporales que manifiesten sus necesidades específicas de cortejo, determinación territorial, religión, alegría, etc.
Actualmente, aprovechando esta necesidad intrínseca del individuo, es que se ha popularizado el baile como actividad física en diferentes salones, clubes y gimnasios.
Considerando que el ser humano es una unidad de cuerpo, mente y alma; y que estas partes están íntimamente interrelacionadas, deducimos que, a través del baile y de la expresión corporal podemos influir no solo en nuestro cuerpo, sino también en nuestra mente y espíritu.
Hoy en día las prisas y el estrés de las actividades cotidianas han provocado que las persona pierdan esta correspondencia cuerpo-mente-alma y no tienen una relación agradable consigo mismas.
¡El baile puede ayudarnos a restablecer esta concordancia!
A través del movimiento se generan cambios no solo físicos, sino que involucramos activamente a nuestro ser interno, muchas veces aislado por miedos o problemas tanto sensoriales como síquicos.
Cuando bailamos expresamos no solo belleza y felicidad, también expresamos miedos, rabia, angustia, dolor, etc.
Cada uno de esos estados son personajes que viven dentro de nosotros y que pugnan por salir con la misma intensidad con que nos resistimos a dejarlos aflorar o a reconocerlos como propios. Y es a través de la danza, más que de la palabra, que encuentran una ruta de salida.
Al bailar, abandonamos la rigidez y nos entregamos al movimiento, nuestro cuerpo se reconoce a sí mismo, en algunos casos, más que el movimiento, es la sensibilidad lo que nos conecta con nuestro ser interno.
Estos son solo algunos de los beneficios que podemos obtener del baile:
Si te has decidido por iniciar un programa de ejercicio con baile, ¡ya estás en camino de mejorar tu salud! sin embargo, el primer paso es consultar con tu médico, especialmente si tienes alguno de los siguientes factores de riesgo:
Ahora que estás en antecedentes, ¿qué estás esperando? ¡LEVANTATE! ¡BAILA Y DISFRUTA DE LA VIDA!
Prof. David García Soto